MUNDO INHÓSPITO

Hay días en que el mundo se convierte en un desolador e inhóspito lugar para vivir.

Cuesta encontrar un reducto amable donde conservar la fe en lo bueno.

Y el alma tiende a replegarse hacia la cueva más cercana esperando el cese de la tormenta.

Hay días en que te comes el mundo, levantas el brazo y la mirada y te lanzas al vacío.

Y otros, en los que el vacío te come y te moja.

Y quizá lo mejor es mirarle de frente y lanzarse de cabeza a él.

A ver qué pasa.

MEMORIA

                                  

 

No sabría explicar bien cómo sucede, no siempre se desarrolla del mismo modo,

pero siempre hay algo que lo desencadena aunque ni yo misma sepa qué es hasta que concluye el proceso.

Ese es el misterio de la memoria.

Recoge mis vivencias, mis sensaciones y pensamientos y deposita todo en algún lugar sin nombre.

Entonces el agua se posa en el papel, lo recorre y lo inunda. 

El color vuela y planeando se posa por fín, las formas me miran, yo las miro, y comienza nuestra conversación.

Entonces la memoria me habla y se dibuja a sí misma.

Hoy se une a otras memorias y me hablaba de vacíos, de pozos y de sin sentido.

De instantes, de juventud, de lo efímero, de recuerdos y de impotencia.

De un infinito y profundo dolor.

De vidas compartidas, rotas, de unión y de duelo.

 

Esta ilustración pertenece a una serie de treinta “Paisajes Interiores”, si quieres ver el resto pincha en este ENLACE.