UNOS SE VAN Y OTROS VIENEN

Ayer tuve la imperiosa necesidad de volver a mis Paisajes Interiores de nuevo, necesitaba parar, mirar un poco hacia adentro y vaciar.

Puede parecer un acto algo simple o nada significativo a primera vista; mojar de cualquier manera con un pincel un papel, elegir sin especial atención los colores a emplear, hacer bailar el soporte para que la acuarela navegue por el agua, sentirse fluir con el movimiento del pigmento y las mezclas de colores que se crean… asistiendo a un perfecto juego de magia.

Vaya, pues así dicho no es tan insignificante…

Todos estos meses de intenso trabajo, encargos iniciados con tanta ilusión, horas y horas de bocetos, pruebas, ordenador, etc… y tareas menos gratas y creativas como elaboración de presupuestos y negociaciones continuas, han creado dentro de mi un trastero tan repleto de muebles por utilizar, cajas por abrir, trastos por tirar, que han tapado el ventanuco del fondo y dejado todo el espacio en penumbra.

Unos días de descanso aún no son posibles. Los imprevistos, los cambios inesperados justo cuando ya creía tener el trabajo terminado, retrasan ese descanso físico hasta septiembre.

Pero mi descanso mental se encuentra en esos colores que fluyen y ríen y no tienen normas, ni fechas de entrega ni juicios. En esa pluma que después recorre los colores y dibuja formas, personajes y elementos inesperados que van vaciando ese trastero hasta dejar entrar el primer rayo de sol.

Como los muebles de mi trastero hacen, unos proyectos se van y otros vienen.

Y ya puedo continuar.

Almudena del Mazo
soy@almudenadelmazo.com
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